Doble chulo… ¡Este!

doble chulo azul

Vivimos en un mundo en donde abunda la tecnología y no solo es común encontrarla en cada instante de nuestra vida sino que, prácticamente, es imposible pensar en una sin ella.

¿Cómo hacían antes? preguntan. Fácil: éramos directos y confiábamos en la gente, porque en ese entonces, no hace 20 años atrás, tener “uno visto, uno charlado y uno seguro” no era lo usual.

¿Sin celular? ¿cómo? Ejemplo rápido: nos poníamos una cita, en el cine por decir algo, acordábamos cara a cara la hora y el lugar, confirmábamos por teléfono y partíamos con toda la fe de que nuestra pareja llegaría a la sala… era, si señores, un acto de fe.

Hoy en día: se “güasapean”, se textean, se tuitean la cita, se van chateando hasta la sala. “¿por dónde vienes? ¿ya casi llegas? ¿Ya?. Luego se “chequean” en el cine, tuitean de la película y listo. A duras penas la comentan, cuando lo del cine, después de ver la cinta, lo mejor es eso.

Obvio que también sé como se usa y lo hago. Nunca, bueno, casi nunca en la mesa o con alguien al lado, pero lo hago. Facilita la vida.

Soy de los que escribe cartas, papel y lapicero. Soy de los que prefiere una conversación mirando a los ojos y no una en la que los ojos de quien habla con vos está en tres conversaciones mas.

De frente el doble chulo no existe, no tiene lugar.

Crecí hablando mucho, me gusta conversar pero sobretodo escuchar. Así se conoce a la gente. Por WhatsApp es complicado porque el tono de la charla lo pone quien lee… no te sorprendás si te toman a mal.

Crecí sabiendo que las personas son libres de ignorar a quien prefieran como también que tienen el deber de informarlo. No cuesta nada, en verdad, decirle a alguien: “Ve, en serio, no quiero con vos” y, debería, no cuesta nada entenderlo, superar la fijación con una buena tusa y seguir adelante. La vida está hecha de malos recuerdos que permiten disfrutar los buenos momentos, son, como el abono de una felicidad que florecerá.

Antes era sencillo. No dabas el número y listo. Ahora te “googlean” y estás frito.

Antes dabas instrucciones claras. “Ya hablé con ella (él) y sigue llamando, así que porfa, si lo hace díganle que no estoy”

La inocencia del persistente en esos casos es de enmarcar y el dicho de “quien persevera, alcanza” tenía un sentido (para mi lo tuvo, eso si, sin acosar).

Ahora basta con mirar la pantalla del celular y elegir no contestar.

Basta con dejar en “leído” un mensaje y seguir.

No te aflijas si eso pasa. Es normal, hay personas que no saben lo que tienen hasta que lo pierden y otras, mas inteligentes aún, saben exactamente qué es lo que no quieren para su vida.

Eso si, hay que tener la madurez y la seguridad para enfrentarlo, tanto para decir “basta ya” como para salir a tiempo, con dignidad y sin daño.

Así pues, dos chulos, tres chulos, azules, verdes, rojos (en la B) o del color que sean… Sí no te responde, pues amiga(o), la siguiente pregunta es para vos: ¿qué diablos haces ahí?

@Germanchos

 

*Foto: rosa176

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s