Tindereando

Pareja Tinder

Tras una serie de eventos tuve que volver a Bogotá. Estuve disfrutando mi Cali natal por poco más de una año yahora estoy de vuelta en la capital. De a poco se han ido solucionando los elementos básicos como lo son el tener un techo y obvio, una cama. Esto gracias a la hospitalidad y ruidosa generosidad de Isabel y Lulú.

Ya con eso resuelto, sumado a un maravilloso lugar de trabajo y el ir recordando y reubicando lugares el siguiente paso, el lógico, es el de ir reencontrando personas y aquellas amistades que se dejaron de tiempo atrás. Algunos, como lo son los amigos de verdad, aparecieron desde antes de que me bajara del avión, otros siguen escondidos en sus egos y diversas ocupaciones, no juzgo, simplemente dejo pasar; finalmente uno no pierde amigos, pierde conocidos.

Personas, ¿para que las necesitas? Bueno, el ser humano tiene necesidades básicas comer, dormir, recibir reconocimiento y relacionarse. En pocas palabras, necesitas con quien salir, conversar, bailar y, si movés las fichas bien y lo mereces, ir un poco mas allá hasta lograr una pareja.

Pude salir a conocer gente en otros espacios, si obvio, pero a mis 41 años y tras un camino recorrido, no muy largo pero si accidentado, prefiero ir un poco mas a la fina que andar haciendo experimentos o arriesgando el pellejo (y los riñones) por ahí. Ya uno a esta edad sabe exactamente lo que quiere y, lo que es mejor, lo que no quiere. Filtros, dicen, filtros altos.

Bueno, no es mucho lo que hay en el mercado pues, así como yo, hay muchas personas buscando personas pero sin saber exactamente para qué buscan a esas personas. Hay de todo, desde quienes urgen de la compañía hasta la que que quieren desquitarse de una mala vida.

“No tengo a quien presentarte” es la primera de las respuestas. Seguramente están todas comprometidas, recién divorciadas o terminadas o, que también vale, no soy su tipo.

“Vos necesitas alguien muy chévere” es la segunda y después viene la respuesta anterior. O sea, me jodí por bueno o dar la sensación de bueno. En fin.

La tecnología ha hecho mucho por las relaciones. Si bien los amores de lejos siguen siendo un plan de varios actores ahora son mas llevaderos porque con Internet las distancias son relativas. Yo no podría con un amor a distancia, por más Skype o lo que sea, no me gustan, soy de tocar y ser tocado y, por sobretodo, de mirar a los ojos cuando expreso sentimientos. Eso de lejos es para quienes viven de la intensidad de los encuentros cortos y de la confianza de los ojos que no ven.

En TinderTinder. Si, la aplicación creada para que los ejecutivos y viajeros frecuentes tuvieran con quien relacionarse en un viaje corto o de mediana duración se convirtió en un punto de encuentro de soledades (y deseos) hasta llegar a ser una Celestina moderna, un cupido.com o un gran “proxe.net”

Tinder. Lo descargué, lo estoy usando y, seguro ya han escrito 400 millones de veces acerca de esto, me parece útil aunque se vea como un catalogo de amistades.

Tres cosas que ayudan: uno, lo haces desde Facebook lo que te permite de entrada ver gustos y conexiones en común. Dos, tenés fotos con y sin filtro y tres, al vincularse con Instagram le podés conocer los gustos y afinidades un poco más allá de la escueta descripción de del perfil.

Ah, la descripción. “No quiero sexo casual”; “Amo mi vida y la vivo intensamente”; “Mis hijos mi bendición”; “Con Dios todo lo puedo”; “Viajera del mundo”; “Si no sabes escribir, no me leas”; “Acompañante muy discreta, llámame”… hay, como se ve, de todo y para todos.

Yo, confesiones de esas que suelen salir con un par de tragos pero que para efectos prácticos haré enseguida a palo seco, reviso las descripciones para ver su ortografía y redacción. Prefiero detenerme en la foto y no por lo que pueda mostrar o dejar de mostrar sino por la motivación detrás de la misma. Hay fotos que se notan tomadas para alimentar el ego, otras para atraer pareja, otras para recordar un momento (y chicanearlo) y otras porque, bueno, necesitaba una foto para algo. De todas ellas sale energía, eso es lo que atrae o repele. Hay que tener la sensibilidad para eso y saber que un detalle, por mínimo que sea, es todo.

Confesión dos, entre mas piel salga en la foto menos me interesa. Me encanta, eso si, una mujer segura de si misma y vanidosa, pero, ya llegar a ese punto de la provocación como argumento de atracción, no sé, ya no le creo tanto. Verán, con el tiempo todo eso pasa a ser un mero recuerdo de lo que fue, la ley de la gravedad, todo lo que sube (o está firme) tiende a caer. ¿Me hago entender? En cambio la mirada, una expresión sincera, el aura, si bien pueden sufrir modificaciones propias de la evolución siempre dirán “esta soy yo”. Esas fotos, las de verdad, sin filtros y bajitas de piel, su energía, lo que te dicen, lo que sentís de ellas,  son las que me invitan a dar “like”.

Arriba lo natural y fluido, como dice mi perfil. Natural porque se da en el momento en que debe darse y fluido porque no hay afán y se presentará al ritmo que deba darse. Ansiedad o correr, ¿para qué?

Obvio, sé que paso por el mismo nivel de filtros. Es lo menos que esperaría de alguien con criterio, amor propio, sentido común e inteligencia más que deseos carnales banales y temporales.

En fin, veremos qué sucede. Igual, aunque es de las frases más usadas en la historia de la superación personal, “lo que es para uno, es de uno” es lo que es. De funcionar, agradeceré a Tinder así no pueda meterlo de padrino en la boda o echarle la culpa por un pésimo match. Un paso a la vez.

Me queda una duda, ¿si la primera frase que me dan es “no tengo a quién presentarte” porque varios de los perfiles que encontré en Tinder dicen que ella y yo te tenemos de contacto en común? ¿No es ella, soy yo?

Eso de no estar cerca a las amistades no es bueno y eso de no ser 100% sincero con sus amigos, peor.

Vamos a ver cuánto tiempo dura instalada la aplicación. Depende de la obra y gracia del Señor de los Milagros de Buga que alguien, así sea por descache, me de “like” o, en su defecto, que nadie lo haga.  Tengo fe, debo tenerla.

Abracen a su pareja y si tienen a quien presentarme en Bogotá, escriban, algo hacemos. ;)

Y gracias.

Germán Salcedo Cajiao

@Germanchos

Pd: si, llegó tarde a la moda, yo sé.

*Foto: rotundamedia.com.au

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