Enamorarse

De puño y letra.

Carta de amor

 

¿Qué dice ahí? Dios, esa letra…si es mi letra, tinta verde porque me gusta, es diferente y me une con lo que amo. ¿Qué hice? Una carta de puño y letra, a mano en una hoja de papel y sin mayor motivo que dejar por escrito lo que pienso y siento, sin emoticones ni cosas de esas.

Para claridad y evitar sacarse un ojo haciendo zoom,  la carta dice:

Julio 19 de 2016, Santiago de Cali

Amada mía,

Hemos pasado por la vida trayendo experiencia y arrastrando momentos, ¿o es al revés?

Hemos sufrido y sentido; en emociones hemos caído y de las mismas, con fuerza, nos hemos levantado para seguir. Es un largo camino, uno que ahora puedo compartir contigo. No sabes cuantas veces soñé con volver a andar de la mano con alguien, no sosteniendo, no arrastrando sino acompañando, caminando lado a lado, creciendo. Es una dicha que, sé,  compartes conmigo.

¿Cuándo volveré a verte? Decir que no te extraño es mentir. Puedo decir que el sentir tú perfume hace que mi piel se levante, me da vida como lo hacen tus ojos cuando me miran, tus manos cuando me tocan y tus labios cuando deciden encontrase con los míos. ¿Habrá tiempo suficiente para amarnos?  La eternidad es mucho pedir, me confirmo con lo que me resta de vida.

Divina, sabes que me encantas y que es tu sonrisa la que me mueve para levantarme cada día, buscarla, tenerla y cuidarla. Es un tesoro de gran valor, es tu alma, es mi ser.

Adoro nuestras tardes juntos, adoro cuando cantas para mi, cuando bailamos. Adoro compartir nuestros sueños, hacerlos recuerdos. Amo vivir para ti, contigo, en ti.

¿Cuándo volveré a verte? Quizá ya lo hago, en cada palabra que imagino lees y vuelves a leer, porque sé que con una vez para ti no es suficiente, es como debe ser.

Abre los ojos, estoy contigo, abre tu corazón para que me instale en él o si quieres, ven y vive en el mío, como lo haces ya.

Somos, entre tantos y ninguno, un par singular. Hechos, con suerte, el uno para el otro, como una bendición de esas que Dios rara vez da.

Tuyo,

Yo.

Lástima que el email, el chat, el whatsApp y demás acabaran con esa costumbre de llenarse de tinta la mano, arrugar tres o cuatro hojas antes de la versión final y ver la cara de a quien le escribí mientras, con algo de asombro pero sin duda mucho gusto te lee.

Ningún emoticón puede contra eso, créeme.

Es fácil ensáyalo,si no las has hecho, hácelas y si no te las han dado, pédilas;  no te tomará mas de una hora. (Doy fe, en esta demoré 40 minutos en la original y su transcripción)

Ahh y por si acaso, no me inspiré en nadie en particular solo en algo que me gustaría decir cuando tenga a quien.

Nos leemos

 

Germán Salcedo Cajiao

@Germanchos